lunes, 9 de abril de 2012

Exhausted...

No, no se puede estar más cansada en estos momentos. Así que quizá deba dar las gracias a la lluvia que, una vez más, arruinó esta Semana Santa, porque de haber salido en tres procesiones más igual estaba ahora en coma profundo.

Y mira que esta Semana Santa ha sido rara... la cogí con más ganas de ninguna, que se esfumaron de un plumazo y me costó remontar unos cuantos días (vamos, que pasé media semana con ganas de huir a algún tipo de isla desierta sin contacto alguno con el mundillo cofrade). Y no es para menos: Domingo para los perros, Lunes pasado por (mucha) agua, Martes pasado por (algo menos de) agua, Miércoles con (amenaza de) agua, Jueves con agua en el momento preciso, Viernes por la mañana, carnavalada bajo el agua... por fin, el Viernes por la tarde y el Sábado pudimos hacer dos procesiones enteras y sin agua, pero como que sabe a poco. El Domingo puse la guinda con el privilegio de llevar el guión (sorry, RAE) de mi Hermandad en la vuelta a una procesión de la que aún no sé por qué nos fuimos.

En fin, que ahora toca hacer balance y decidir qué hacer cuando, dentro de 347 días, vuelva a llamar el Viernes de Dolores a la puerta.




No tengas prisa en llegar
déjanos volver a coger fuerzas

sábado, 31 de marzo de 2012

SemanaSanta...

Ya está aquí... la única semana del año que dura diez días, la única en la que el tiempo se mide por marchas y raseos, la única en la que el espacio lo delimita el ancho del paso.

Creedme si os digo que la felicidad (o gran parte de ella) reside en las miradas y las sonrisas intercambiadas en estos días. Lo demás, al final, resulta casi accesorio.

Disfrutad... para la próxima quedan 358 días.


Un, dos y...
¡va!

miércoles, 14 de marzo de 2012

Almost...

Como todos los indicios señalaban, la plaza no es para mí (a falta de presentar los méritos soy la tercera para una sola plaza), aunque en parte me queda la satisfacción de haber aprobado todos los exámenes de una oposición sin haberle dedicado más tiempo del imprescindible (Vale, ese es el discurso oficial, en realidad no me queda la satisfacción de nada, que de haber ido a cinco exámenes no se come... me siento como los que van a los Juegos y solo consiguen el diploma, un quiero y no puedo como otro cualquiera). En fin... Lo que no puedo hacer es hundirme en la miseria, así que de momento a disfrutar de los conciertos (que en Semana Santa va a llover gatos y perros), a pasear por Madrid al solecito de esta primavera adelantada y a darle algo de caña a la réflex, que la pobre está solina y abandonada... y a retomar el placer de leer (la semana pasada cayó el Alatriste y ésta, el Prisionero del Cielo está dando sus últimos coletazos).


Cuando el viento cierra una puerta
abre una ventana

martes, 28 de febrero de 2012

31...

Con el fin de mi carrera opositora prácticamente anunciado (salvo gran y grata sorpresa), con una colección de libros ganada a pulso (y a insistencia de votos) y con un montón de cosas en mente (pocas de ellas útiles), nos plantamos en Cuaresma.



31 días
y al lío

miércoles, 15 de febrero de 2012

HeldOgLykke...

... y que Dios reparta suerte


A un examen
de distancia


martes, 14 de febrero de 2012

CarryOn...

Lo peor de tener un examen es no saber a qué te vas a enfrentar y, por ende, no saber por dónde empezar a estudiar. Así que frente a la incertidumbre de un "caso práctico relacionado con los temas del programa de la parte específica (...), realizado en los idiomas inglés y francés" he decidido hacerme un cappuccino bien aderezado con canela (aunque vistas las proporciones en realidad sería canela con cappuccino) y ponerme a leer sobre la traducción periodística y demás alegrías mientras escucho las marchas del repertorio para esta Semana Santa. Que no todo van a ser agobios esta tarde, ¿no?


Keep calm
and
carry on

viernes, 10 de febrero de 2012

Win...

Primera participación en un concurso literario y voilà, ¡ganadora!

Cincuenta palabras para el microrrelato, que debía empezar por "Salía el Cristo por el umbral de la iglesia..." Un mini premio, sí, pero la ilusión que me ha hecho está a la altura del Cervantes semanasantero, jejej!!

Un año más
para recuperar la ilusión